Merendero de Sotillo del Rincón

Sotillo del Rincón, en el idílico Valle de Tera, ofrece al viajero un área recreativa en el km. 17 de la carretera que le une con El Royo, a la ribera del río Razón que, en este día otoñal del Pilar, apenas lleva agua.

Hay una zona pequeña para aparcar, se cruza luego el puente de madera peatonal y te encuentras con una zona en la que existe la prohibición de encender las barbacoas y, para los pescadores, con un tramos libre , sin muerte, colo con mosca artificial y cucharilla de un arpón.  Me dicen que hay quienes se bañan en verano y otros me indican que con el deshielo el río corre impetuoso y con mucha agua.

Veo un perro beagle con un collar, pero perdido, y siento lástima… Se llama Pololo, y ahora lamento no haberle sacado una fotografía y difundirlo en soriaymasnoticias para que sus amos, quizás, pudieran encontrarlo… En fin..

Pero este post es, ante todo, para recomendaros este lugar de esparcimiento, a media hora en coche de Soria, junto al río Razón y en un rebollar.

Este día del Pilar nos ha dado temperaturas altas: 28 grados nada menos. Pero a la sombra se estaba muy bien. Y hemos paseado luego por la senda que acompaña al río Razón hacia El Chorrón… Muy cerca de aquí se encuentra el Aula de la Naturaleza, donde hay un albergue.

Después me he acercado a Sotillo del Rincón y he captado algunas imágenes otoñales.

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Imágenes otoñales en Sotillo del Rincón

El Valle de Tera, entre las Sierras Carcaña y Cebollera, cuando el otoño está en su mejor momento, es uno de los lugares sorianos de belleza policroma más queridos por muchos viajeros.  Hoy, día del Pilar, no está todavía en auge, pero ya empieza a apuntar lo que será en pocos días, como muestran estas fotografías de Sotillo del Rincón.

El suelo del parque, junto a la piscina natural del río Razón, está plagada de bellotas caídas de las ramas de los robles, lo que me ha recordado un paseo reciente por Tajueco y el crujir de las bellotas en el suelo, como en el parque de Sotillo del Rincón y en su merendero del km. 17, aunque las bellotas de Tajueco eran de encina y bastante más pequeñas.